Las cifras divulgadas por el DANE muestran que la pobreza monetaria en la capital cordobesa pasó de 32,1% en 2024 a 30,7% en 2025. La diferencia, de 1,4 puntos porcentuales, no resultó estadísticamente significativa, según el cruce de la Gran Encuesta Integrada de Hogares con registros administrativos.
En términos de población, 124.000 monterianos vivieron en condición de pobreza durante el año pasado, frente a los 130.000 contabilizados un año antes.
Esa disminución de apenas 6.000 personas representa una caída del 4,6%, una de las menores entre las 23 ciudades capitales analizadas.
El ingreso per cápita medio de los hogares también mostró un comportamiento llamativo. Mientras el promedio del país creció 9,6%, en Montería retrocedió 0,8% y se ubicó en 1.150.413 pesos mensuales por persona.
La ciudad acompañó así a Tunja, Villavicencio y Pasto, los únicos territorios donde este indicador cayó.
Donde sí hubo un avance claro fue en la desigualdad de ingresos. El coeficiente de Gini de Montería descendió a 0,488 puntos, con una reducción de 0,024 frente a 2024, considerada estadísticamente sólida por la entidad.
Los programas sociales jugaron un papel determinante en estos resultados. De acuerdo con los datos oficiales, sin las ayudas institucionales la pobreza en la ciudad habría llegado a 32,4% en lugar del 30,7% registrado, lo que equivale a una diferencia de 1,7 puntos.
Para 2025, la línea de pobreza monetaria en la capital se fijó en $490.431 pesos mensuales por persona. Esto implica que un hogar de cuatro integrantes necesitó alrededor de 1,9 millones de pesos al mes para no caer en esa categoría.
La línea de pobreza extrema, por su parte, quedó en $231.745 pesos por persona, mientras la incidencia de este indicador se mantuvo casi quieta en 7,2%.






