El candidato presidencial Abelardo de la Espriella lanzó una nueva controversia durante su declaración pública de la noche del lunes 8 de junio al solicitar que autoridades de Estados Unidos mantengan bajo observación a un grupo de dirigentes y políticos colombianos a quienes vinculó con presuntas prácticas de corrupción electoral.
En medio de un discurso centrado en denuncias sobre la campaña presidencial, el aspirante afirmó que el Gobierno estadounidense estaría siguiendo de cerca el desarrollo del proceso electoral colombiano y aseguró que funcionarios de ese país tienen la atención puesta sobre personas que, según él, habrían participado en actividades irregulares relacionadas con la política nacional.
Durante su intervención, De la Espriella dirigió un mensaje al subsecretario estadounidense Christopher Landau y mencionó de manera pública una lista de más de veinte nombres para que, según expresó, sean tenidos “en el radar” de las autoridades norteamericanas.
Entre los mencionados por el candidato figuran dirigentes políticos y líderes regionales de distintas zonas del país, incluidos Carlos Caicedo, Patricia Caicedo, Rafael Martínez, Antonio Correa, Eduardo Pulgar, Euclides Torres, Martha Peralta, Musa Besaile y otros actores con influencia en escenarios electorales regionales.
La referencia surgió mientras el aspirante insistía en sus denuncias sobre una supuesta compra de votos en la región Caribe y presuntas alianzas entre sectores políticos tradicionales y estructuras electorales que, según afirmó, habrían incidido en los resultados de la primera vuelta presidencial.
De la Espriella sostuvo que organismos internacionales y autoridades extranjeras deben mantenerse atentos al desarrollo de la campaña hacia la segunda vuelta. No obstante, durante su declaración no presentó pruebas sobre los señalamientos formulados contra las personas mencionadas ni informó sobre investigaciones oficiales en curso relacionadas con los nombres incluidos en el listado.
Las declaraciones se producen en medio de un ambiente de alta tensión política y a pocos días de la jornada definitiva que definirá al próximo presidente de Colombia.







