La disminución progresiva en la concentración de níquel del mineral extraído en Córdoba comenzó a presionar la viabilidad operativa de Cerro Matoso, según reveló su presidente, Ricardo Gaviria Jansa, durante una entrevista concedida a LARAZÓN.CO.
El directivo explicó que cuando la operación minera inició hace cerca de 40 años, el mineral procesado registraba leyes cercanas al 3,2% de níquel. Actualmente, esa concentración se redujo hasta niveles aproximados de 1,2%, una condición que obliga a procesar mayores volúmenes de material para mantener la producción de ferroníquel.
La reducción del tenor del mineral impacta directamente los costos operativos y las proyecciones de producción de la compañía. Cerro Matoso estima cerrar este año con una producción cercana a 32.100 toneladas, por debajo de las 36.400 toneladas reportadas durante el último periodo.
Frente a ese escenario, la empresa comenzó a implementar estrategias para sostener la competitividad de la operación minera. Entre las medidas adoptadas figura la importación de mineral con mayores concentraciones de níquel desde Guatemala y Costa de Marfil.
La compañía explicó que esas mezclas permiten habilitar material que actualmente no puede salir de mina por limitaciones técnicas relacionadas con la composición química requerida en hornos y calcinadores.
Gaviria Jansa indicó además que la llegada del nuevo propietario, CoreX Holding, impulsa la producción de ferroníquel con un contenido superior al 30% de níquel para acceder con mayor facilidad a mercados europeos y reducir dependencia comercial de Asia.
La minera también adelanta exploraciones para ampliar reservas, aunque varias perforaciones permanecen suspendidas por problemas de seguridad y presencia de grupos armados ilegales en zonas de interés minero en Córdoba.







