Un nuevo enfrentamiento público entre el presidente Gustavo Petro y el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, estalló tras los resultados de la subasta de expansión energética del pasado 22 de mayo, en la que se adjudicaron 15 proyectos de generación eléctrica con inversiones cercanas a los 16 billones de pesos para garantizar suministro entre 2029 y 2030.
Horas después de conocerse los resultados, Petro publicó mensajes en su cuenta de X cuestionando la presencia de un proyecto térmico a gas entre los adjudicados.
“No señor ministro, no quiero de Francia moléculas de gas para el superniño que enfrentaremos”, escribió el mandatario, quien además sostuvo que “la sequía no se asume con gas sino con el sol”.
El presidente fue más allá al señalar que “alguien, que quiero saber quién fue, recibió un dinero para permitir una monstruosidad como hacer una termoeléctrica a gas en el corazón del mundo”. Petro reiteró que su programa de gobierno tiene un mandato claro: “la matriz de generación eléctrica debe abandonar cuánto antes mejor, los hidrocarburos”.
Palma salió al paso de las críticas y asumió la responsabilidad del proceso. “Respondo políticamente por la subasta y sus resultados”, afirmó el ministro, quien precisó que 14 de los 15 proyectos corresponden a energía solar y eólica.
Según Palma, “se pusieron 6,25 veces más energía limpia que térmica a gas” y aclaró que el Ministerio “no autoriza ni aprueba proyectos. Menos en una subasta. Y menos proyectos de gas”.
El choque evidencia una tensión persistente en el Gobierno Nacional: Petro impulsa la salida acelerada de los combustibles fósiles, mientras sectores técnicos del Ejecutivo defienden mantener respaldo térmico para blindar el sistema eléctrico ante fenómenos como El Niño.






