La posibilidad de una suspensión en el suministro de gas encendió las alarmas en Cerro Matoso, luego de que su presidente, Ricardo Gaviria Jansa, advirtiera que una interrupción prolongada podría destruir parte de la infraestructura industrial utilizada en la producción de ferroníquel.
La compañía explicó que su operación funciona de manera continua durante las 24 horas del día y depende del gas para mantener activos los secadores y calcinadores que trabajan a temperaturas de hasta 700 grados centígrados. Los hornos eléctricos alcanzan temperaturas cercanas a 1.450 grados.

Gaviria Jansa señaló que detener esos equipos provocaría el enfriamiento de los materiales refractarios instalados en el interior de las líneas de producción. Según indicó, ese cambio térmico generaría fracturas y daños estructurales en la infraestructura industrial de la minera.
“Si eso llega a ocurrir y eso es lo que nosotros siempre tenemos que evitar”, afirmó el directivo durante la entrevista concedida a LARAZÓN.CO.
El presidente de Cerro Matoso sostuvo que reparar una de las líneas afectadas tendría un costo cercano a 440 mil millones de pesos, mientras que la recuperación de otra estructura podría ascender a 730 mil millones de pesos. Añadió que el negocio actualmente no genera los recursos suficientes para asumir inversiones de esa magnitud.
La empresa relacionó esa advertencia con la situación de abastecimiento de gas en el país y con la solicitud presentada por Canacol Energy para cancelar contratos de suministro en Colombia. La minera confirmó que activó acciones jurídicas en Canadá y ante autoridades colombianas para defender la continuidad del servicio.
Cerro Matoso aseguró que una eventual paralización también afectaría empleo, regalías e inversión social en el sur de Córdoba.









