La empresa Lili Pink emitió este martes un comunicado público para responder a los señalamientos de contrabando que han circulado en su contra, y precisó que no existe ninguna decisión judicial en firme que establezca responsabilidad alguna de la compañía.
La marca reconoció que se encuentra vinculada a procesos en etapa de investigación en materia penal y de extinción de dominio, pero fue explícita al aclarar que esas actuaciones no equivalen a condenas: “No existe declaratoria judicial que los confirme.”
Frente a las acusaciones específicas sobre el origen de sus productos, la empresa fue directa: “Todas las mercancías cuentan con declaraciones de importación y pagos debidamente soportados.” Añadió además que las actuaciones administrativas en su contra están siendo controvertidas ante la jurisdicción competente.
Lili Pink también alertó sobre lo que calificó como inconsistencias entre las cifras que han circulado públicamente y los valores reales de las actuaciones administrativas, y señaló que esas discrepancias deberán ser esclarecidas en sede judicial.
En su pronunciamiento, la compañía también destacó su peso económico y su trayectoria legal en la región: genera más de 3.000 empleos directos, opera legalmente en Colombia y en otros países de Latinoamérica, comparece ante las autoridades y ejerce plenamente su derecho de defensa.








