La Delegación del Gobierno nacional en la Mesa de Co-Construcción de Paz Territorial con el grupo Comuneros del Sur salió al paso de las declaraciones del expresidente Álvaro Uribe Vélez sobre la presunta participación del gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, en el crimen del senador y excandidato presidencial Miguel Uribe Turbay.
A través de un comunicado público, la delegación rechazó esos señalamientos y aseguró que se basan en información anónima que, según advierte, busca afectar el proceso de paz que se desarrolla en ese departamento.
El pronunciamiento divulgado por la Consejería Comisionada de Paz, marca una nueva tensión en el escenario político nacional, luego de que Uribe relacionara al mandatario regional con un hecho criminal que sigue generando repercusiones en el país.
En el documento, la delegación sostuvo que las acusaciones contra Escobar carecen de sustento verificable y cuestionó que se expongan en medio de un proceso de diálogo que, según el balance oficial, ya completa dos años de trabajo conjunto entre el Gobierno nacional y Comuneros del Sur.
El equipo negociador destacó que el gobernador de Nariño ha acompañado de manera constante la agenda de paz territorial y recordó que su participación ha sido clave para avanzar en acuerdos enfocados en desminado humanitario, búsqueda de personas desaparecidas, mejoramiento de vías rurales y fortalecimiento de proyectos productivos.
Según la delegación, la Mesa de Co-Construcción de Paz ha alcanzado doce acuerdos y ha impulsado cerca de 180 proyectos orientados a mejorar las condiciones de vida de comunidades en distintas zonas de Nariño.
Además del respaldo institucional al gobernador, el comunicado expresó solidaridad con su familia, funcionarios de la Gobernación y organizaciones sociales que, de acuerdo con la delegación, también han resultado impactadas por los señalamientos.









