La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres anunció que, gracias a la desviación del caudal del Cauca en La Mojana y a la ampliación del Canal de La Esperanza, se pudo desviar cerca del 60% del afluente, reduciendo la presión sobre el boquete de Caregato y mitigando el riesgo de nuevas inundaciones en la subregión.
La capacidad de transporte del canal aumentó aproximadamente un 76%, al pasar de 1.255 a más de 2.208 metros cúbicos por segundo, cuando la meta inicial era incrementarla apenas en un 20%. La velocidad del agua dentro del canal también mejoró, pasando de 1,43 a 1,81 metros por segundo, condición que favorece un flujo más estable y reduce el riesgo de sedimentación y bloqueos.
La obra, ejecutada con maquinaria amarilla, y con una inversión de 17.000 millones de pesos, cumplió el 100% de la meta con la excavación de más de 309.000 metros cúbicos de material. En condiciones de crecientes extremas superiores a 6.670 metros cúbicos por segundo, el canal alcanza a conducir cerca del 44% del flujo.
“Esto no es un anuncio, es un resultado. Lo prometimos y hoy es una realidad. Ahora le corresponde al Fondo Adaptación avanzar en la solución estructural definitiva. La UNGRD cumplió con la intervención de emergencia y la responsabilidad de las obras finales recae exclusivamente en esa entidad”, afirmó el director Carlos Carrillo Arenas.






