La Misión de Observación Electoral, MOE, prendió este viernes las alarmas sobre el uso de rifas en el marco de la campaña presidencial de 2026 y advirtió que esta práctica, aunque no encaja en las categorías jurídicas tradicionales de financiación política o propaganda electoral, abre interrogantes éticos profundos sobre la manera en que los candidatos se relacionan con los votantes.
Según la MOE, las rifas que se han hecho públicas en el contexto electoral constituyen “una forma atípica de campaña”, una figura que el ordenamiento jurídico colombiano no clasifica explícitamente como financiación política, como campaña electoral ni como propaganda en los términos que establece la ley.
Para el organismo de observación, esa pregunta no tiene una respuesta exclusivamente legal. Implica una reflexión sobre los valores que cada candidatura proyecta y sobre el tipo de vínculo que quiere construir con la ciudadanía en una contienda democrática.
La MOE cerró su pronunciamiento con una invitación directa a todos los aspirantes presidenciales: aportar a los colombianos herramientas reales de discernimiento político y electoral, en lugar de recurrir a mecanismos que distorsionan o trivializan el debate programático.






