El departamento de Córdoba produce leche de cabra con condiciones suficientes para sostener una cadena agroindustrial de derivados, pero el número de transformadores activos sigue siendo mínimo frente al volumen de materia prima disponible.
Kéfires, yogures, quesos frescos y quesos madurados son los productos que hoy se elaboran en el departamento a partir de este insumo, un portafolio que el sector considera apenas el punto de partida de un renglón con mucho mayor alcance.
Luma Murillo, presidente de la Cadena Ovina Caprina del departamento y representante legal de ASOPROCOR, advirtió que la escasez de procesadores no obedece a falta de animales ni de demanda.
“Son muy pocos los transformadores en estos momentos”, precisó Murillo, quien señaló que el principal desafío consiste en lograr que los campesinos con hatos caprinos den el salto de la cría básica a la elaboración de productos con valor agregado.
La brecha entre producción y transformación representa al mismo tiempo la mayor oportunidad del sector. Murillo explicó que muchos productores rurales del departamento tienen sus animales pero desconocen los procesos técnicos y comerciales necesarios para convertir la leche en derivados con salida al mercado.
Cerrar esa brecha de conocimiento es uno de los objetivos centrales del Segundo Encuentro Nacional de Transformación y Comercialización de Ovinos y Caprinos, que se celebra en Montería entre el 11 y el 15 de abril con delegaciones de once departamentos del país.
El encuentro expone ante los productores cordobeses experiencias exitosas de otras regiones en la elaboración de derivados lácteos caprinos, con la expectativa de que el evento detone nuevos emprendimientos de transformación en el departamento y amplíe la base agroindustrial de un renglón que Córdoba tiene capacidad de liderar a nivel nacional.






