La misión Artemis II, que esta semana marcó el regreso de astronautas al entorno lunar después de 54 años, enfrenta su primer inconveniente técnico a bordo: el sistema de gestión de residuos de la cápsula Orion, conocido como Universal Waste Management System, presentó una falla en su controlador al intentar activarlo.
El problema específico es el atascamiento del ventilador del sistema, un componente crítico dado que en ausencia de gravedad la succión es el mecanismo que permite el funcionamiento del inodoro. Sin ese ventilador operativo, el sistema no puede usarse de forma convencional.
Amit Kshatriya, administrador asociado de la NASA, confirmó que los equipos en tierra trabajan en instrucciones para guiar a la tripulación en el diagnóstico y la solución del problema, proceso que según indicó podría tomar varias horas.
Si la reparación no prospera, los cuatro astronautas de la misión, Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, deberán recurrir a métodos alternativos similares a los utilizados durante las misiones Apolo de los años sesenta y setenta: bolsas de recolección de orina y contenedores especiales para sólidos durante los aproximadamente 10 días que dura la misión.
El inconveniente, aunque incómodo, no representa un riesgo para la seguridad de la tripulación ni para el desarrollo de la misión, que continúa su trayectoria hacia la Luna.






