La capital de Córdoba vivió una jornada de duelo este lunes con el homenaje póstumo a ocho soldados profesionales oriundos del departamento que perdieron la vida en el accidente de un avión militar ocurrido el pasado 23 de marzo en Puerto Leguízamo, Putumayo.
La ceremonia religiosa se desarrolló en la catedral San Jerónimo de Montería, donde autoridades civiles, mandos militares y familiares de las víctimas se congregaron para despedir a los uniformados. El acto litúrgico recordó la labor de los soldados y su servicio al país.
El siniestro involucró un avión de transporte tipo Hércules C-130 de la Fuerza Aérea que cayó a tierra con más de 120 personas a bordo. El hecho dejó un saldo de 69 fallecidos, entre ellos los ocho cordobeses homenajeados.
Durante la ceremonia, el gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta, expresó el sentimiento colectivo frente a la pérdida. “Sabemos que ningún acto va a reparar la pérdida de su ser querido pero queremos decirles que para nosotros son muy valiosos”, manifestó el mandatario ante los familiares.
El funcionario también destacó el compromiso de los militares fallecidos, al señalar que entregaron su vida en cumplimiento de su misión de proteger a la ciudadanía.
Como parte del reconocimiento, las familias recibieron una medalla honorífica que exalta la valentía y el servicio de los soldados. El gesto buscó honrar la memoria de quienes integraban las filas del Ejército y reafirmar el respaldo institucional a sus allegados.
La despedida estuvo marcada por muestras de solidaridad, en medio de un ambiente solemne que unió a la comunidad en torno al recuerdo de los uniformados caídos.






