La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, puso en marcha un plan de seguridad en el Bajo Cauca antioqueño luego de que una oleada de violencia dejara al menos cinco tractocamiones incinerados, cuatro puntos viales bloqueados y mercancía saqueada en menos de 24 horas, en el marco de un paro minero que ya supera los nueve días sin solución.
La funcionaria trabaja en coordinación directa con el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, quien asumió el compromiso de expedir una directiva de seguridad puntual para los corredores viales más golpeados. Las acciones desplegadas combinan la presencia de ingenieros militares sobre el terreno con tecnología de monitoreo en tiempo real.
Rojas se dirigió personalmente a los conductores afectados: “A los transportadores y transportadoras que se movilizan por el Bajo Cauca antioqueño, quiero decirles, en primer lugar, que no están solos.” Les pidió además que reporten cualquier situación de riesgo: “Seguiremos trabajando en el monitoreo con el Ministerio de Defensa y en medidas que faciliten su labor. Háganos también llegar sus denuncias que podemos ayudar a canalizar.”
La ministra también lanzó un mensaje a quienes están detrás de los ataques: “No vamos a permitir que los violentos dominen generando miedo. Aquí las personas que trabajamos para que este país salga adelante somos más y vamos a estar de la mano con ustedes.”
La crisis ya tiene consecuencias concretas para la población. En El Bagre rige un toque de queda nocturno desde el 24 de marzo y más de 13.500 estudiantes asisten bajo modalidad semiescolarizada. En municipios como Zaragoza y Nechí se reporta desabastecimiento de alimentos, combustible y gas.
El gremio transportador Colfecar denunció sobrecostos insostenibles para las empresas del sector, mientras la Asociación de Transportadores de Carga mantiene alerta roja y recomienda a sus afiliados no transitar por las rutas que conectan con la Costa Atlántica a través de Caucasia y Remedios.






