El gobernador del Putumayo, John Gabriel Molina, lanzó una alerta que puede cambiar el rumbo de la investigación sobre el accidente del Hércules C-130 en Puerto Leguízamo, la pista del aeropuerto local presenta deficiencias operativas graves y, según el propio mandatario, podría salir “muy desfavorecida” cuando los investigadores la evalúen en detalle.
La declaración cobra peso porque las causas del siniestro, ocurrido el lunes 23 de marzo y que dejó 66 militares muertos, aún no tienen explicación oficial. Molina fue claro: “Se desconocen las causas reales y hay que esperar que se pronuncien las autoridades”, pero al mismo tiempo describió un aeropuerto con problemas estructurales que las autoridades no pueden ignorar.
El mandatario detalló que la terminal opera bajo la administración de un municipio de sexta categoría, sin presupuesto suficiente para garantizar condiciones adecuadas. Recordó además un antecedente concreto, en una ocasión le advirtieron que “la pista no estaba limpia”, lo que refleja un patrón de mantenimiento deficiente que ahora queda bajo la lupa de los investigadores.
Uno de los datos más llamativos que entregó Molina es que el aeropuerto no tiene cerramiento perimetral, lo que permite el ingreso de personas a la pista sin ningún tipo de control físico permanente.
Para un aeropuerto que opera en una zona con presencia de grupos armados, esa ausencia de seguridad física resulta crítica, aunque el gobernador aclaró que no tiene reportes recientes que vinculen a esos grupos con el accidente.
La aeronave cayó aproximadamente a un kilómetro de la pista, lo que permitió que habitantes de la zona auxiliaran a los heridos de forma inmediata. Sobre las condiciones climáticas, Molina descartó factores meteorológicos, el departamento atraviesa una temporada de altas temperaturas y, según la información disponible, no había ningún riesgo para el despegue.
Puerto Leguízamo es el municipio más apartado del Putumayo. Su único acceso es aéreo o por el río Putumayo, con recorridos de entre seis y siete horas, lo que convierte al aeropuerto en infraestructura esencial para toda la población.






