El Gobierno Nacional recuperó más de 700 hectáreas que permanecían ocupadas ilegalmente por estructuras paramilitares en cuatro municipios de Córdoba y las adjudicó a campesinos damnificados por las recientes inundaciones.
Las tierras incautadas en Planeta Rica, Sahagún, Buenavista y Cereté pertenecían a exjefes de grupos armados ilegales y fueron recuperadas mediante operativos conjuntos con la Fuerza Pública, según informó la Agencia Nacional de Tierras.
Entre los predios recuperados figura una finca colindante con la Ciénaga de Corralito en Cereté, territorio que durante cuatro décadas estuvo bajo control de la organización criminal de alias Don Mario.
Este espacio, donde pescadores y campesinos fueron víctimas de persecución y homicidios por defender su acceso al cuerpo de agua, ahora regresa a las comunidades locales.
La entrega incluye 188 hectáreas adicionales en Cereté que ocupaban familiares de alias Fritanga, quienes bloqueaban el paso a la ciénaga. Estas áreas ya cuentan con derechos de uso para pescadores y agricultores de la zona.
En Buenavista, el Gobierno entregó más de 300 hectáreas a familias que perdieron sus cultivos y viviendas durante la emergencia climática. Los beneficiarios podrán establecerse permanentemente y reactivar sus actividades productivas en predios propios.
Paralelamente, la administración Petro conformó Comités Populares de Seguimiento en Momil y Lórica para coordinar intervenciones en los jarillones y restablecer las conexiones hidráulicas de la Ciénaga Grande del Bajo Sinú, afectadas por el desbordamiento del río.





