En la vereda Porvenir, municipio de San Roque, Antioquia, el Ejército Nacional desmanteló un complejo cocalero que operaba bajo el control del Clan del Golfo, puntualmente de la Subestructura Pacificadores de Samaná. La acción fue ejecutada por el Comando Contra el Narcotráfico y Amenazas Transnacionales, CONAT, con el respaldo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la coordinación de la Policía Nacional.
El complejo estaba conformado por seis estructuras rústicas destinadas al procesamiento de clorhidrato de cocaína. Durante el procedimiento, las tropas incautaron 409 kilogramos de la sustancia ya procesada, 1.526 galones de cocaína en proceso y 765 galones de insumos líquidos, además de 150 kilogramos de sustancias sólidas. También fueron hallados dos destiladores artesanales —conocidos como marcianos— y un filtrador o gusano, equipos esenciales en la cadena de producción del alcaloide.
Según inteligencia militar, el laboratorio tenía capacidad para producir alrededor de una tonelada de cocaína cada mes. La droga salía por vía terrestre hacia el golfo de Urabá, donde era embarcada en lanchas tipo Go-Fast con rumbo a Centroamérica y Estados Unidos.
El golpe representa una pérdida para las finanzas del Clan del Golfo estimada en cerca de 500 millones de pesos. Además, se impidió la llegada al mercado ilegal de aproximadamente 409.000 dosis de droga. “Se evita la circulación de cerca de 409.000 dosis de droga en el mercado ilegal”, precisó el Ejército en su comunicado oficial.
La institución anunció que mantendrá operaciones sostenidas contra las redes de narcotráfico activas en el territorio nacional, con el propósito de debilitar sus economías criminales y frenar la distribución de sustancias psicoactivas dentro y fuera de Colombia.





