La defensa de la representante a la Cámara Karen Manrique salió con fuerza a rebatir los señalamientos que pesan sobre la congresista en el escándalo de corrupción de la UNGRD. Su abogado, Andrés Garzón, calificó de “fábulas” las declaraciones de Olmedo López, exdirector de la entidad, y aseguró que sus afirmaciones buscan darle misterio y sazón a una versión que no corresponde a la realidad.
La declaración llegó horas después de que Manrique se entregara voluntariamente a las autoridades en Tame, tras conocerse la medida de aseguramiento dictada por la Corte Suprema de Justicia. La congresista se presentó primero en la estación de Policía y luego en la Sijín, donde quedó a la espera de instrucciones de la Sala de Instrucción.
Garzón fue directo al desmontar el argumento central de la acusación, que Manrique coordinó la compra de votos a cambio de beneficios contractuales. Según el defensor, esa versión no tiene sustento y los propios testigos institucionales la contradicen. El Ministro Ricardo Bonilla y el viceministro Guevara, mencionados en el caso, declararon no haber hecho ni recibido ofrecimientos ilegales.
El abogado también explicó que la gestión de Manrique frente al proyecto de mantenimiento y dragado del río Bojabá no nació en la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público, sino de un compromiso que la congresista adquirió con las comunidades de Arauca durante un paro cívico en 2023. Según Garzón, esa gestión está respaldada por la Ley Quinta de 1992, que faculta a los congresistas para tramitar proyectos en beneficio de sus regiones.
Frente a los chats entregados por María Alejandra Benavides, exasesora del Ministerio de Hacienda, la defensa anunció que el contenido y el manejo de ese teléfono serán objeto de debate durante el juicio.
Garzón cerró su intervención con un mensaje claro, Manrique no buscará beneficios mediante confesión y llega al proceso con su presunción de inocencia intacta.





