El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, escaló este martes la tensión con España al amenazar con cortar todo el comercio bilateral y aplicar un embargo al País, luego de que el gobierno de Pedro Sánchez se negara a permitir el uso de las bases militares de Morón y Rota en las operaciones contra Irán.
“Podría parar todo lo relacionado con España, todos los negocios relacionados con España, Embargos. Hago lo que quiera con ellos”, declaró Trump durante un encuentro con el canciller alemán Friedrich Merz en la Casa Blanca.
El mandatario añadió que España “ha sido terrible” y que “no tiene absolutamente nada que necesitemos, salvo gente estupenda”, en una declaración que generó una inmediata reacción diplomática.
La advertencia de Trump no quedó solo en palabras. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó durante el mismo encuentro que el Tribunal Supremo de EE. UU. reafirmó la capacidad del ejecutivo para implementar un embargo por vía presidencial, lo que convierte la amenaza en una posibilidad real con soporte jurídico.
El gobierno español cerró las puertas de sus bases a cualquier operación que no cuente con el respaldo de la Carta de Naciones Unidas. La ministra de Defensa, Margarita Robles, fue categórica al negar que Morón y Rota presten asistencia a EE. UU. en sus ataques a Irán. Como consecuencia, Washington trasladó sus aviones cisterna a bases en Alemania, Francia y Reino Unido.
Por su parte, Sánchez rechazó la operación Furia Épica, el ataque conjunto de EE. UU. e Israel iniciado el sábado, al considerar que contribuye a un orden internacional más incierto.
Trump aprovechó además para señalar que España es el único país de la OTAN que no se comprometió a elevar su gasto en defensa al 5% del PIB. El canciller Merz reconoció esa situación y afirmó que trabaja para convencer a Madrid de subir ese porcentaje al menos al 3% o 3,5%, en lo que describió como una responsabilidad compartida de seguridad colectiva.





