Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) atacaron este martes el edificio donde se reunía la Asamblea de Expertos de Teherán, órgano compuesto por 88 miembros encargado de elegir al próximo líder supremo de Irán tras la confirmada muerte del ayatolá Alí Jamenei durante el inicio de la Operación León Rugiente el pasado sábado, según fuentes israelíes citadas por The Jerusalem Post.
Agencias de noticias iraníes informaron que el edificio fue severamente dañado durante los bombardeos. Hasta la noche del martes no se habían reportado heridos ni fallecidos como resultado directo de este ataque específico.
El golpe contra la sede de la Asamblea se produce en un momento crítico para el régimen iraní: más temprano este martes, la agencia ISNA citó a un miembro del organismo asegurando que la elección del sucesor de Jamenei “no llevará mucho tiempo”, lo que sugería que el proceso de transición del poder supremo en Irán ya estaba en marcha antes del bombardeo.
En el marco de la Operación León Rugiente, las FDI han lanzado más de 2.500 bombas sobre territorio iraní y atacado más de 600 objetivos desde el inicio de la ofensiva el sábado. Durante la noche del lunes, aproximadamente 100 aviones de combate israelíes descargaron más de 250 bombas sobre un complejo de liderazgo en Teherán que albergaba la sede presidencial, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional, instalaciones de reunión del liderazgo iraní y una sede de formación de oficiales militares.
La escalada confirma que el objetivo estratégico de Israel va más allá de la infraestructura militar, apuntando directamente a desarticular las estructuras de poder político y de sucesión del régimen islámico.





