Lilian Johanna Iglesias Navarro no necesita un balance contable para describir lo que perdió. Sus palabras lo dicen todo: los sueños que construyó durante años quedaron bajo el agua de las inundaciones que arrasaron el barrio El Dorado, en la Comuna 1 de Montería.
Lilian tenía un negocio de detalles y su madre uno de ropa, ambos ubicados sobre la vía principal del barrio, uno de los sectores más golpeados por las inundaciones provocadas por el frente frío, que afectó a miles de familias en la ciudad.
Las pérdidas, dice, fueron grandes, aunque todavía no han podido calcular un monto exacto. Lo que sí tienen claro es que no perdieron solo mercancía: perdieron años de esfuerzo.
Lilian reconoce que la Cámara de Comercio siempre les ha tendido la mano y espera que esta vez no sea diferente.
Su llamado va más allá de la institucionalidad local. Dirigiéndose directamente al Gobierno Nacional, exigió apoyo concreto para la economía popular y el ingreso solidario de quienes lo perdieron todo, recordando que la reactivación de las familias afectadas también es una responsabilidad del Estado central.





