A menos de dos semanas de las elecciones y en año en que se definirá el próximo presidente de Colombia, el director de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, Carlos Carrillo, alzó la voz contra quienes, según él, han convertido la tragedia de Córdoba en un escenario de disputa electoral.
Carrillo señaló que mientras la ciudadanía demuestra solidaridad y los alcaldes trabajan metidos entre el barro, algunos actores políticos optan por el ataque antes que por el apoyo.
“Desgraciadamente hay algunos que prefieren ponerse a hacer política sobre el dolor de la gente”, afirmó el funcionario.
Entre las críticas que más le incomodan está la que apunta directamente a su gestión y a la del gobierno nacional. Una candidata presidencial, a quien no nombró pero identificó como alguien que ocupa los últimos lugares en las encuestas, aseguró públicamente que la tragedia era responsabilidad de Carrillo.
El director lo desmintió con cifras: más de 200 toneladas de ayuda humanitaria entregadas, cerca de 7.000 horas de maquinaria amarilla desplegadas y asistencia técnica a gobernación y alcaldías desde el primer momento.
También denunció un patrón mediático que, a su juicio, no es casual: mientras las 10 toneladas enviadas por la Fuerza Aeroespacial colombiana al día siguiente de la emergencia recibieron poca atención, las 20 toneladas que llegaron diez días después con una aerolínea privada tuvieron amplio despliegue. “Eso es una decisión política: amplificar lo que entrega el privado e invisibilizar lo que entrega el Estado”, señaló.
“Pueden tener una disputa política conmigo, válido, pero desconocer el trabajo de toda la entidad simplemente por una disputa política es algo mezquino”, concluyó.




