La capital cordobesa se enfrenta una crisis habitacional tras las inundaciones que azotaron el municipio. El balance oficial reporta 11.634 viviendas declaradas inhabitables y 995 inmuebles completamente destruidos, lo que representa el mayor desafío de recuperación en la historia reciente de la ciudad.
La emergencia se concentra en 15 barrios distribuidos en tres comunas, varios corregimientos y veredas, donde miles de familias observan cómo sus hogares quedaron inhabitables.
La Alcaldía continúa los censos puerta a puerta, particularmente en la Comuna 1 y 2, para establecer el alcance real de los daños estructurales.
Los inmuebles destruidos totalmente perdieron su estructura completa, dejando a cientos de familias sin patrimonio ni opciones de retorno, esto ocurrió especialmente en la zona rural.
La magnitud del desastre habitacional obligó a la Administración Municipal a habilitar 23 alojamientos provisionales que actualmente acogen a 5.227 personas.
Diecisiete refugios urbanos albergan 4.920 ciudadanos, mientras seis espacios rurales atienden 307 habitantes desplazados de sus hogares.
La Alcaldía advierte que el déficit habitacional generará presión sobre el mercado de arrendamientos, incremento en los niveles de pobreza y riesgos de hacinamiento en sectores vulnerables.




