Varios corregimientos de San Pelayo entre ellos la zona de Sabana Nueva, Cañuelar y otros, continúan completamente aislados debido al deterioro de la infraestructura vial y las persistentes inundaciones que afectan al departamento.
Una habitante del municipio denunció la crítica situación que atraviesan poblaciones como Punta del Bongo y otras veredas aledañas.
“No pueden entrar a Sabana Nueva, la gente todavía está en el agua”, señaló la residente, quien explicó que el colapso de puentes y el rompimiento de carreteras impiden cualquier desplazamiento.
Las comunidades rurales permanecen sumergidas mientras los habitantes improvisan soluciones ante la ausencia de ayuda institucional. Según el testimonio recopilado, pobladores construyen camellones artesanales y utilizan galones amarrados a troncos para trasladarse entre zonas anegadas.
“Hay muchos señores ancianos ahí, por niños. La gente de los otros pueblos están incomunicados”, manifestó la fuente, evidenciando la gravedad del aislamiento que sufren estas localidades.
La situación demanda respuesta inmediata de las autoridades municipales y departamentales para restablecer las vías de acceso y evacuar a las personas en mayor riesgo. Las comunidades alertan además por las enfermedades que empiezan a generar las aguas estancadas y miles de peces en descomposición.
El panorama en San Pelayo refleja la magnitud de la crisis humanitaria que atraviesan múltiples municipios cordobeses, donde las lluvias han desbordado ríos y destruido infraestructura básica.









