El presidente de España, Pedro Sánchez, participó en la Cumbre Mundial de Gobiernos y anunció que su país presentará una normativa para prohibir que menores de 16 años accedan a redes sociales, incluso con consentimiento de los padres. Esta regulación contará con cinco medidas legislativas para frenar abusos de las grandes plataformas digitales y garantizar un entorno digital seguro.
“Los protegeremos del salvaje oeste digital”, dijo Sánchez en su discurso.
La prohibición, la cual requiere previa autorización parlamentaria, se integrará junto con reformas legislativas y regulatorias. Por otra parte, plantea responsabilizar legalmente a los directivos de las empresas tecnológicas si no eliminan de sus plataformas cualquier contenido ilícito o que promueva el odio. Asimismo, el gobierno propone penalizar la manipulación de algoritmos y la difusión de material ilegal.
El líder español explicó que el propósito de implementar estas medidas es recuperar el control democrático sobre las redes sociales y limitar el poder de las grandes plataformas digitales.
La principal razón que impulsa este interés según las palabras de Sánchez es que las redes sociales generan riesgos cada vez mayores para la salud mental y el desarrollo emocional de niños y adolescentes, como adicciones, ansiedad o exposición a abusos, y que por eso es necesario protegerlos con reglas más estrictas pues en línea “se ignoran las leyes y se toleran los delitos”.
La prohibición propuesta por el gobierno español ha resonado en todo el mundo debido a la preocupación que ocasiona el impacto que ha tenido la inmediatez digital en los jóvenes de esta generación. El mandatario declaró que, si bien entre los derechos humanos se contempla la libertad de expresión, eso no exceptúa a las redes sociales de tener regulaciones para su uso adecuado.






