El presidente Gustavo Petro manifestó la disposición de Colombia para sostener un encuentro bilateral con Ecuador en la fecha que ese país estime conveniente.
El mandatario colombiano planteó que el tema prioritario en la agenda común debe ser el desarrollo de una política compartida para supervisar los puertos marítimos y así combatir el narcotráfico y el ingreso ilegal de sustancias para fabricar fentanilo.
“Cuando quiera Ecuador nos reunimos, pero el primer punto que quiero que se examine en la agenda bilateral es la construcción de una política mancomunada para el control de los puertos marítimos”, expresó Petro.
El jefe de Estado enfatizó que las terminales portuarias de ambas naciones no pueden continuar siendo empleadas para enviar cocaína al extranjero ni para recibir precursores químicos de forma clandestina.
El mandatario alertó sobre el crecimiento de grupos criminales que operan en los dos lados de la frontera, recordando que varios cabecillas de estas organizaciones han sido arrestados en suelo colombiano. Estas bandas transnacionales se han enfocado en transportar sustancias en dos direcciones: cocaína hacia mercados externos e insumos de fentanilo hacia el interior del continente.
Petro advirtió que los componentes para fabricar fentanilo únicamente pueden llegar mediante embarcaciones comerciales y a través de puertos marítimos, lo cual —según indicó— hace necesario establecer controles más rigurosos y coordinados entre Colombia y Ecuador.
En temas de seguridad, el presidente destacó los progresos en la cooperación de inteligencia, fuerzas militares y policía entre las dos naciones. Recordó que durante la inauguración del centro de coordinación de inteligencias en Manaos se acordó con representantes del gobierno ecuatoriano reforzar la acción conjunta contra las mafias transnacionales.
Como parte de estas medidas, anunció que a través de una adición al contrato firmado en 2023 se instalará un radar ultramoderno de seguridad aérea en Ipiales, con el propósito de detectar rutas aéreas ilegales utilizadas por organizaciones criminales.
Finalmente, Petro resaltó los progresos en la erradicación voluntaria de cultivos ilícitos en la frontera, al señalar que más de 22.000 familias están dispuestas a eliminar de raíz las matas de coca.
Afirmó que esta acción permitirá sustituir miles de hectáreas por producción agraria legal y recuperación de selva nativa. También destacó que Tumaco dejó de ser el mayor municipio productor de cocaína del mundo, lo que calificó como un éxito parcial de su gobierno.





