El Ministerio de Minas y Energía publicó para comentarios un borrador de resolución que detiene indefinidamente las Transacciones Internacionales de Electricidad (TIE) con Ecuador, en respuesta directa a los aranceles del 30% impuestos por el presidente Daniel Noboa sobre productos colombianos.
Edwin Palma Egea, titular de la cartera, calificó la determinación como “preventiva, responsable y soberana”, fundamentada en tres pilares técnicos: advertencias del IDEAM sobre un posible fenómeno de El Niño, operación intensiva del parque termoeléctrico según reportes del Centro Nacional de Despacho, y necesidad de proteger la energía firme del sistema.
La propuesta normativa elimina compromisos rígidos y faculta al Gobierno Nacional para reactivar, modificar o cancelar exportaciones mediante circulares administrativas.
Si eventualmente se autorizan ventas, solo provendrían de plantas térmicas con combustibles líquidos y excedentes del Sistema Interconectado Nacional, con prohibición expresa de trasladar costos al mercado interno.
Ecuador adquiere entre 8% y 10% de su demanda energética desde Colombia. Durante 2024 y 2025, las compras superaron 400 millones de dólares, alcanzando picos de 450 megavatios durante el último evento climático extremo, cuando el sistema colombiano enfrentaba sequía severa.
Alejandro Castañeda, presidente de Andeg, estimó las exportaciones mensuales en 30 millones de dólares. Las ventas totales a Ecuador sumaron 1.921 millones de dólares en 2024, consolidándolo como sexto comprador de bienes colombianos y segundo destino de productos no minero-energéticos.
La Comisión de Regulación de Energía y Gas dispondrá de 18 meses para ajustar la regulación exportadora. Palma condicionó la reactivación de intercambios a la recuperación de “confianza” y “buena fe” entre ambas naciones, mientras Ecuador enfrentará mayor dependencia de generación interna más costosa.





