La presidente de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia), María Claudia Lacouture, calificó como un “partido de autogoles” la escalada de tensiones comerciales entre Colombia y Ecuador, advirtiendo sobre el impacto que tendrán estas medidas sobre los ciudadanos de ambos países.
“La tensión entre Colombia y Ecuador ya parece un partido de autogoles: Ecuador sube 30% y se encarece sus propios insumos; Colombia responde con aranceles a 20 productos y aprieta la energía. Lo sensato es menos retaliación y más cabeza fría”, manifestó Lacouture en su cuenta de X.
Lacouture enfatizó que: “El comercio es una cadena, y aquí la estamos jalando del eslabón equivocado. Y como siempre, quienes terminan pagando la cuenta son los ciudadanos”.
La declaración se produce después de que el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunciara una tasa de seguridad del 30% a las importaciones colombianas a partir del 1 de febrero, y de que el Gobierno colombiano respondiera con un enérgico rechazo y la advertencia de posibles medidas comerciales de retaliación.
Según Lacouture, la imposición ecuatoriana encarecerá los insumos que el propio Ecuador necesita importar desde Colombia, afectando su cadena productiva y generando inflación interna, mientras que la respuesta colombiana con aranceles a 20 productos ecuatorianos y restricciones energéticas profundizará el conflicto comercial.
Lacouture reconocida por su experiencia en negociaciones comerciales internacionales, hizo un llamado a la cordura y al diálogo entre ambos gobiernos para evitar una guerra comercial que perjudicaría principalmente a los sectores productivos y a los consumidores de Colombia y Ecuador.
El intercambio comercial entre ambos países representa cientos de millones de dólares anuales, con productos agrícolas, industriales y energéticos fluyendo en ambas direcciones, lo que hace que cualquier restricción genere impactos económicos inmediatos.
La crisis bilateral se produce en medio de acusaciones cruzadas sobre seguridad fronteriza y narcotráfico, aunque el Gobierno colombiano ha presentado cifras que demuestran un aumento del 126% en las incautaciones de cocaína en la frontera entre 2023 y 2025.





