La Nueva EPS informó que embargos judiciales por más de $2,1 billones de pesos están comprometiendo su operación total y el flujo de recursos destinados a la prestación de servicios de salud en el país.
Según comunicado de prensa de la entidad, en este momento los embargos amparados en cuatro juzgados están poniendo en riesgo la operación total de la Nueva EPS.
La compañía precisó que, en su mayoría (80%), las principales instituciones privadas del país son las que concentran el mayor número de medidas de embargo, siendo el Juzgado Primero Civil del Circuito de Florencia, Juzgado Segundo Civil del Circuito de Florencia, Juzgado Segundo Promiscuo Municipal del Circuito de Puerto Rico y Juzgado 35 Civil del Circuito de Bogotá.
“En la suma mencionada y que actualmente se tiene en embargo, se promedia aproximadamente la totalidad de la operación de un mes. En los recursos de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) no embargables, que provienen de aportes parafiscales y esenciales, como las leyes 1438 de 2011 y 715 de 2001, aún así, existen juzgados que omiten la normativa”, señaló la entidad.
Nueva EPS recordó que los recursos de la UPC están protegidos por normativa desde la Entidad para garantizar el derecho fundamental a la salud, por lo que estas medidas no pueden ser objeto de embargos judiciales.
La entidad informó la situación a la Superintendencia Nacional de Salud, al Ministerio de Salud y Protección Social y a la ADRES, entre otros entes de control, solicitando vías jurídicas disponibles para proteger los recursos que garantizan la prestación de servicios de salud.
“Mientras tanto, apelarla las vías jurídicas disponibles y reiterar el llamado a las autoridades y actores involucrados para considerar las consecuencias legales y sociales de estas acciones, en aras de proteger la sostenibilidad del sistema de salud y la garantía de la prestación del servicio de salud de los afiliados”, indicó el comunicado.
Nueva EPS destacó que, desde la intervención de 2020, cuatro entidades han venido adelantando incrementar los recaudos para atender compromisos que comprometen su operación, y que actualmente la entidad tiene bloqueadas cuentas bancarias y recursos retenidos por parte de las diferentes fuentes de financiación.
La entidad advirtió que, si los embargos se mantienen, “la operación de Nueva EPS se verá seriamente comprometida y no podrá garantizar el acceso a la salud”, afectando no solo la sostenibilidad financiera de la entidad sino de una red aproximada de 5.000 prestadores a nivel nacional.





