Una declaración del ministro de Hacienda, Germán Ávila, generó malestar generalizado entre los gobernadores durante la reunión convocada para discutir el decreto de emergencia económica que afecta las rentas territoriales.
Ávila afirmó que Colombia es “un Estado central” donde no existe autonomía territorial, palabras que provocaron rechazo inmediato de los mandatarios regionales presentes en el encuentro.
La gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, expresó que todos los mandatarios se sintieron aludidos por una intervención que calificó como de mal gusto.
La funcionaria aclaró que Colombia es una nación unitaria pero descentralizada, con autonomía regional y rentas cedidas establecidas constitucionalmente.
Adriana Magalí Matiz, gobernadora del Tolima, manifestó directamente al ministro su tristeza por esa afirmación. La mandataria enfatizó que desde los gobiernos territoriales protegerán los derechos constitucionales y la autonomía fiscal departamental en un Estado Social de Derecho.
El gobernador de Boyacá, Carlos Andrés Amaya, también calificó como muy desafortunada la declaración del titular de la cartera económica, coincidiendo con sus colegas en que la frase desconoce principios constitucionales fundamentales.
Los mandatarios recordaron que las rentas cedidas provenientes de licores y cigarrillos están destinadas a fortalecer derechos fundamentales como salud, educación y deporte en las regiones.
Toro advirtió que si se reducen estos ingresos, los departamentos no podrán financiar programas esenciales como el PAE, transporte escolar ni el régimen subsidiado de salud.
La polémica declaración del ministro Ávila profundizó las diferencias entre el Gobierno Nacional y los gobernadores, quienes ratificaron que acudirán a la Corte Constitucional para defender la autonomía territorial.





