El ministro del Interior, Armando Benedetti, y los gobernadores de Antioquia y Valle del Cauca ofrecieron relatos opuestos sobre el resultado de la reunión convocada para resolver el conflicto por el decreto de emergencia económica que afecta las rentas territoriales.
Benedetti declaró a la prensa que el encuentro fue “muy cálido” y que se logró “un entendimiento perfecto” con los mandatarios seccionales. El funcionario aseguró que todos los gobernadores aplicarán la norma y negó que exista una postura de rebeldía regional.
Sin embargo, Andrés Julián Rendón, gobernador de Antioquia, contradijo tajantemente esta versión. “Allí no hubo acuerdo alguno”, afirmó el mandatario, quien calificó el encuentro como “una reunión para una foto” que solo produjo “humo, como nos tiene acostumbrados este Gobierno”.
La gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, tampoco confirmó consensos. Relató que el ministro de Hacienda, Germán Ávila, no respondió su pregunta clave sobre si el Gobierno Nacional pagará los 120 mil millones de pesos necesarios para el régimen subsidiado si las rentas departamentales se ven afectadas.
Rendón denunció que Ávila amenazó a los mandatarios con remitirlos a organismos de control si no acatan el decreto. El gobernador anunció que Antioquia solicitará esta semana una medida de excepción de inconstitucionalidad ante la Corte Constitucional.
Ambos mandatarios coincidieron en que acudirán a la Corte para solicitar medidas cautelares que suspendan los efectos tributarios del decreto sobre licores y cigarrillos. Mientras tanto, la incertidumbre persiste sobre si los departamentos aplicarán o no los nuevos impuestos.





