La prohibición del reclutamiento de niños, niñas y adolescentes por parte del Clan del Golfo se ha convertido en el eje central de los diálogos de paz que se adelantan entre el Gobierno nacional y esa estructura armada, según reveló el alcalde de Tierralta, Jesús David Contreras.
“El objetivo del proceso, el primer piso, el techo del proceso tiene que ver con niños, niñas y adolescentes, no con reclutamiento”, afirmó el mandatario cordobés al describir las condiciones que se han planteado en las mesas de conversación.
Contreras explicó que este punto fue establecido como un requisito innegociable dentro de las discusiones que se han sostenido entre las partes. Para el alcalde, garantizar que los menores de edad no sean vinculados a las filas del grupo armado representa una línea roja que no admite concesiones.
Junto a esta exigencia, el mandatario local mencionó otros dos elementos fundamentales que guían el proceso: el desescalamiento del conflicto como objetivo principal y la ejecución de obras de transformación territorial mientras avanzan los diálogos.
“Otro escenario condicional que hemos hablado en las mesas es que el proceso se debe desarrollar con obras de transformación territorial en medio de los diálogos, pero también el objetivo principal es el desescalamiento del conflicto”, detalló Contreras.
Tierralta, municipio donde la mayoría de la población ha sido víctima del conflicto armado, fue designada como una de las tres zonas de ubicación temporal para las negociaciones, que iniciarán formalmente el próximo 3 de marzo. El alcalde ha insistido en que este proceso debe traducirse en oportunidades reales para la juventud de un territorio que durante décadas ha aportado “las víctimas, las viudas, los huérfanos, los desplazados, los muertos” a la guerra.





