El precandidato al Senado Edgardo Espita presentó su propuesta de crear un Programa Nacional de Estímulos Educativos dirigido a estudiantes de escasos recursos, con el argumento de que “la calidad educativa de un niño no puede depender de la chequera de sus padres”.
La propuesta busca garantizar que todos los menores tengan las mismas oportunidades académicas independientemente de su situación económica familiar. Espita ejemplificó su planteamiento comparando dos estudiantes con igual capacidad en un mismo salón: uno con respaldo económico familiar y otro que “llega a la casa con hambre, sin internet en la casa y cargando problemas que un niño no debería cargar”.
“El futuro de nuestros pelados no puede depender de la billetera de sus papás, sino de su propio esfuerzo”, afirmó el aspirante al Congreso.
El programa contemplaría cuatro componentes principales: becas para continuar estudios, acompañamiento psicológico, suministro de alimentación escolar y acceso garantizado a educación superior.
Espita sustentó la viabilidad de su propuesta en los resultados obtenidos durante su gestión como gerente de Montería. Según sus cifras, en la capital cordobesa se entregaron más de 6 millones de almuerzos, se instalaron 60 centros de escucha para salud mental —lo que habría reducido el suicidio adolescente en 75%— y se distribuyeron 2.194 computadores que permitieron alcanzar 86% de conectividad en los colegios.
“Montería hoy supera el promedio nacional en educación”, aseguró. “No fue magia. Fue voluntad y decisión política y si así lo hicimos en Montería lo vamos a hacer ahora en toda Colombia”, concluyó el precandidato.






