El presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, realizó este domingo 4 de enero, un pronunciamiento en el que estableció como condición ineludible para cualquier proceso de transición democrática, la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos del país.
En un mensaje difundido a través de redes sociales, González calificó los acontecimientos recientes como “un punto de inflexión” en la historia venezolana, refiriéndose a la detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos. Sin embargo, enfatizó que este hecho “no sustituye las tareas fundamentales que aún tenemos por delante”.
“Ninguna transición democrática es posible mientras haya un solo venezolano encarcelado de manera injusta”, declaró tajantemente el líder opositor, quien aseguró que la normalización del país solo será viable cuando se libere a todos los ciudadanos privados de libertad por razones políticas, a quienes describió como “verdaderos rehenes de un sistema de persecución”.
González reafirmó su legitimidad basada en el “mandato popular” del 28 de julio de 2024 y dirigió un llamado específico a la Fuerza Armada Nacional, recordándoles que “su lealtad es con la Constitución, con el pueblo y con la República”.
El presidente electo advirtió que, aunque quien “usurpó el poder” ya no se encuentra en el país, esto configura “un nuevo escenario político” pero no es suficiente. Insistió en que Venezuela necesita “verdad, justicia y reconciliación sin impunidad” para construir un futuro democrático.





