El presidente Gustavo Petro y el exmandatario Álvaro Uribe protagonizaron un nuevo enfrentamiento público al comenzar el 2026, esta vez centrado en el incremento del salario mínimo y las políticas económicas del actual gobierno.
Uribe, quien integra la lista cerrada del Centro Democrático al Senado como número 25, cuestionó duramente el aumento del 23% en el salario mínimo aprobado por la administración Petro.
El expresidente alertó que esta medida está perjudicando al sector empresarial colombiano.
“Petro está arruinando las empresas, Petro lo que quiere es que muchos colombianos tengan que hacer lo que hicieron muchos cubanos y muchos venezolanos, abandonaron sus almacenes, sus casas, sus asociaciones, sus fincas, sus empresas porque el Gobierno no dejaba trabajar”, afirmó el exsenador a través de sus redes sociales.
El líder del uribismo trazó paralelos entre Petro y mandatarios como Fidel Castro, Hugo Chávez y Nicolás Maduro, argumentando que el actual gobierno estaría afectando la democracia y el sector privado. En sus críticas también mencionó al senador Iván Cepeda, candidato presidencial del Pacto Histórico.
La respuesta del jefe de Estado no se hizo esperar. Petro utilizó su cuenta en la red social X para rechazar las comparaciones y voltear los señalamientos hacia su antecesor.
“Hermano Álvaro, Castro y Chávez han muerto hace varios años atrás y Maduro en su política petrolera se ha parecido más a usted que a mi, que pido desestimular la extracción y consumo de petróleo y carbón. Todo lo contrario que en su gobierno y en Venezuela.”, escribió el presidente.
El mandatario también recordó las ejecuciones extrajudiciales ocurridas durante los gobiernos de Uribe y la respuesta del gobierno de Iván Duque a las protestas sociales. Defendió su administración señalando que no han “puesto en la cárcel a nadie por protestar, no se ha dado órdenes de premiar funcionarios por dar bajas”.
Este cruce de declaraciones marca el tono del debate político de cara a las elecciones de 2026. Tanto Petro como Uribe buscan consolidar sus proyectos políticos: el primero aspira a mantener el progresismo en el poder, mientras el segundo trabaja por recuperar influencia en el Congreso y la Presidencia.
El presidente ha llamado en múltiples ocasiones a la ciudadanía a elegir un Legislativo que respalde las transformaciones sociales, mientras Uribe concentra esfuerzos en su campaña al Senado y en posicionar candidatos afines para los comicios.
El debate sobre el salario mínimo y el manejo económico se perfila como uno de los ejes centrales de la contienda electoral que se avecina, con ambos bandos movilizando sus bases y delineando sus propuestas para el país.






