Felipe Córdoba oficializó este miércoles su ingreso al Partido Conservador y anunció que entregará más de 1,3 millones de firmas recolectadas durante los últimos meses para respaldar su aspiración presidencial dentro de la colectividad.
Su llegada ocurre en un ambiente agitado, marcado por tensiones internas que involucran al senador Efraín Cepeda, quien ha expresado reservas frente a la figura del excontralor.
Córdoba afirmó que su vínculo con el conservatismo trasciende la militancia formal y se fundamenta en principios que, según él, ha defendido toda su vida.
Enfatizó que el sello partidista “no está en un carné”, sino en convicciones relacionadas con la vida, la familia, la justicia, el orden y la lucha contra la corrupción.
Recordó además que participó en el Comité Ideológico y Programático del Conservatismo, donde contribuyó a la construcción de diez líneas de acción orientadas a recuperar el orden institucional.
Durante su intervención, el precandidato pidió respaldo a quienes firmaron su iniciativa y los invitó a acompañar al Partido Conservador en sus listas para Senado y Cámara.
Señaló que su propósito central es “recuperar el país” mediante una plataforma que convoque a sectores del Liberal, Cambio Radical y Centro Democrático con miras a una consulta interpartidista en 2026.
El acto dejó entrever el clima interno del partido. Córdoba reconoció que su llegada generó resistencias y tensiones habituales en una colectividad diversa, pero confió en que podrán superarse mediante diálogo.
Aunque expresó afecto por Efraín Cepeda y llamó a resolver diferencias, insistió en que la decisión sobre el mecanismo de elección debe recaer exclusivamente en el Directorio Nacional Conservador.
Nadia Blel, presidenta del partido, confirmó que el directorio ya comunicó al Consejo Nacional Electoral su intención de participar en una consulta popular. Indicó que la elección del candidato único se definirá conforme a los estatutos y garantizó un proceso transparente dirigido a la militancia.
Con su inscripción, Córdoba entra de lleno a la disputa interna del Conservatismo y se convierte en una pieza clave en la reconfiguración del bloque electoral de cara al próximo año.





