Córdoba avanza hacia una diversificación productiva basada en pigmentos naturales extraídos de especies que prosperan en su territorio: achiote, cúrcuma y jagua.
Según ProMontería , estas tres fuentes vegetales concentran compuestos de alto valor industrial —bixina, curcumina y azul de jagua— que hoy ganan terreno en mercados que buscan ingredientes seguros, trazables y con respaldo científico.

El documento señala que la demanda global por colorantes de origen vegetal continúa creciendo por las regulaciones más estrictas aplicadas a los pigmentos sintéticos en Estados Unidos y la Unión Europea.
Este escenario abre un espacio para territorios con biodiversidad diferenciada y capacidad agrícola permanente. En ese contexto, Córdoba reúne condiciones agroclimáticas que favorecen el cultivo de estas especies, desde suelos aptos hasta ciclos de producción estables.
El achiote se posiciona como el insumo vegetal más importante del país para la obtención de carotenoides, gracias a su alta presencia de bixina y norbixina.

La cúrcuma, por su parte, ofrece un pigmento amarillo con amplia demanda en alimentos y cosmética, y se adapta con facilidad a zonas tropicales del departamento.
La jagua, presente de forma natural en el Alto y Medio Sinú, aporta el único pigmento azul estable de origen vegetal aprobado por la FDA, resultado de más de dos décadas de investigación en el país.
ProMontería indica que estas ventajas permiten proyectar nuevas cadenas de valor alrededor de la bioeconomía, impulsadas por la articulación entre productores, industria y centros de investigación.
La posibilidad de instalar plantas de extracción verde y procesos de transformación local fortalecería la competitividad regional y abriría oportunidades comerciales en sectores como alimentos, farmacéutica, cosmética y textiles.
El informe concluye que Córdoba cuenta con una base biológica y productiva que puede convertir a estos cultivos en motores de innovación, sostenibilidad y crecimiento económico para los próximos años.






