El presidente Gustavo Petro señaló al Congreso de la República como responsable de los retrasos en el cumplimiento de la reforma agraria pactada en el Acuerdo de Paz, al negarse a modificar las normas que impiden una distribución más ágil de la tierra en Colombia.
Durante la conmemoración de los nueve años de la firma del acuerdo, el mandatario explicó que su Gobierno ha logrado avanzar hacia un millón de hectáreas distribuidas de los tres millones comprometidos, cifra que representa aproximadamente el 80 por ciento del avance total alcanzado en casi una década.
“Las normas existentes están hechas para el gran poseedor de tierras. No lo ha querido cambiar el Congreso”, afirmó Petro ante representantes de organismos internacionales y miembros de la comisión de seguimiento al acuerdo.
El jefe de Estado recordó que tanto el documento firmado en 2016 como la declaración unilateral presentada ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas establecen que si el marco legal no permite cumplir los compromisos, este debe modificarse. No obstante, lamentó que el Congreso colombiano no haya asumido esa responsabilidad.
“El Congreso de Colombia no es consciente por la lucha política de este compromiso que el mismo Congreso de la República hizo”, indicó el presidente.
Petro también reveló que la jurisdicción agraria permanece detenida en el legislativo y que varias normas necesarias para acelerar la entrega de tierras no fueron incluidas en el fast track, mecanismo especial que debía facilitar la implementación del acuerdo.
El mandatario consideró que debería existir una veeduría sobre este tema, no porque su administración haya fallado, sino precisamente porque las normas vigentes no permiten mayor celeridad. Aseguró que antes de terminar su gobierno alcanzará más avances en esta materia.






