Las áreas clasificadas en amenaza alta por inundación en Montería pasaron de 557,7 hectáreas a solo 107,19 hectáreas, lo que representa una disminución del 81% respecto a los cálculos previos.
Así lo reveló el alcalde Hugo Kerguelén García durante la presentación oficial del estudio detallado de riesgo de la ciudad.
La diferencia radica en la escala de medición. Mientras los estudios básicos realizados en el marco del Plan de Ordenamiento Territorial trabajaron con una escala de 1:5000, el nuevo análisis opera a 1:200, lo que permite determinar con mayor exactitud cuáles zonas son realmente susceptibles a inundaciones y movimientos en masa.
El mandatario local explicó que esta actualización transforma la manera de entender las amenazas en la capital cordobesa.
“Este estudio marca un hito en la planificación de Montería, proponiendo transitar de una gestión de desastres reactiva a una adaptación proactiva”, afirmó Kerguelén García.
Uno de los hallazgos más relevantes tiene que ver con el origen de las inundaciones. El análisis hidrodinámico identificó tres mecanismos críticos: la acumulación de agua por pobre conexión con canales principales, la baja capacidad de evacuación y el desbordamiento en zonas periféricas.
“A diferencia de los enfoques anteriores, se reconoce que la amenaza principal ya no es exclusivamente el desbordamiento del río Sinú, sino también la gestión de las aguas pluviales en una ciudad plana”, puntualizó el alcalde.
El secretario de Planeación, Jhon Nel Rodríguez, indicó que estos resultados deben incorporarse al POT y representan una invitación a modificar la forma de abordar el tema.
Los nuevos mapas de amenaza, vulnerabilidad y riesgo permitirán emitir certificados de riesgo para trámites bancarios y de saneamiento predial, además de agilizar y reducir costos en la obtención de licencias de construcción.
El estudio debe ser avalado por la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge (CVS).





