El presidente Gustavo Petro se pronunció este lunes sobre las acusaciones que lo relacionan con presuntos acercamientos irregulares entre su gobierno y las disidencias de las FARC comandadas por alias Calarcá.
Según el jefe de Estado, estas versiones tienen como objetivo entregar pruebas falsas a Estados Unidos para lograr un indictment, es decir, una acusación formal en su contra.
El mandatario aseguró que esta maniobra pretende darle fundamento jurídico a la idea de que él lidera redes de narcotráfico.
“Expresión mentirosa con la que tratan de destruir a mi familia y al progresismo colombiano”, afirmó Petro en un extenso mensaje publicado en X, donde rechazó la información difundida por varios medios de comunicación.
Respecto al brigadier general en retiro Juan Manuel Huertas, cuyo nombre apareció en chats atribuidos a miembros de las disidencias, el presidente negó cualquier vínculo. Explicó que el oficial fue retirado del servicio en 2021, antes de su administración, y que solo reingresó al Ejército en agosto de 2025. “Tiempo que no le dio para ponerse como funcionario público en contacto con Calarcá”, precisó.
Conversaciones activas sin cese al fuego
Petro confirmó además que las negociaciones con alias Calarcá continúan en una primera fase, sin haber avanzado hacia un proceso formal de paz. Las operaciones militares contra ese grupo armado no se han suspendido. “Las fuerzas de Calarcá son atacadas por nuestro Ejército y solo de él dependerá si se rompen las negociaciones”, indicó.
Para que las conversaciones prosperen, el mandatario estableció condiciones específicas: colaboración para transformar los cultivos de coca en el Guaviare y el Meta, el cese del reclutamiento de menores y el respeto a las decisiones de las comunidades donde opera el grupo armado.






