La fiscal general Luz Adriana Camargo rechazó los señalamientos sobre presunta inactividad en el caso de alias Calarcá y aseguró que la investigación ha generado resultados concretos desde la incautación de dispositivos electrónicos en julio de 2024.
Durante una rueda de prensa, Camargo explicó que la extracción técnica de información requirió cinco informes especializados de la DIJIN, siendo el último entregado en junio pasado. La funcionaria destacó que los protocolos de evidencia digital impiden la revisión inmediata de celulares y computadores incautados.
La fiscal del caso logró identificar explosivistas del Frente 36 de las disidencias en Antioquia y recopilar datos reveladores sobre el atentado contra policías en helicóptero en el municipio de Anorí. Dos integrantes de la caravana fueron condenados por porte ilegal de armas tras aceptar cargos y actualmente cumplen pena de prisión.
Camargo reveló un hallazgo histórico: los dispositivos contienen información sobre el paradero del subintendente Luis Hernando Peña Bonilla, secuestrado durante la toma de Mitú en 1998 y asesinado en 2003. Equipos del GRUE realizan labores en terreno para localizar sus restos.
La jefe del ente acusador expresó su preocupación porque la policía judicial no advirtió oportunamente sobre información sensible relacionada con presunta infiltración estatal. Por ello, designó un equipo especial para investigar posibles vínculos entre disidencias e instituciones de seguridad.
“La fiscal a cargo tiene una responsabilidad inmensa. No se ha quedado quieta ni con la información engavetada”, enfatizó Camargo, quien también mencionó la captura de alias El Sastre y la identificación del encargado de radiocomunicaciones del Frente 36 gracias a los datos recuperados de los dispositivos electrónicos incautados a las disidencias.






