Un joven encapuchado, que fue capturado por la misma comunidad estudiantil por presuntamente activar una papa bomba durante una actividad en la Universidad de Córdoba, fue liberado horas después y tras ser judicializado.
Los estudiantes retuvieron al sujeto y lo entregaron a las autoridades junto con material audiovisual que registraría el momento en que se activaron los explosivos de fabricación casera. A pesar de las evidencias presentadas, la decisión judicial permitió su salida.
La medida generó comentarios en redes sociales y entre grupos de la comunidad universitaria. Miembros de la institución reportan que situaciones similares ocurren de manera frecuente, protagonizadas por un pequeño número de encapuchados que operan dentro del campus y sus alrededores.
El comandante de la Policía Metropolitana, coronel Héctor Ruiz, había calificado previamente los hechos como actos de “terrorismo”, atribuyéndolos a encapuchados que desde hace meses están vinculados con alteraciones del orden en la Universidad de Córdoba.
La institución no ha emitido pronunciamiento oficial sobre los procedimientos de seguridad tras este episodio.






