El presidente Gustavo Petro Urrego denunció en Cali que admitir aportes financieros provenientes del exterior para actividades proselitistas violaría la Constitución y equivaldría a un “golpe de Estado”.
Durante la entrega del multicampus de La Ladera, el mandatario expuso que, según información recibida, sectores opositores estarían gestionando recursos en dólares para direccionar el voto ciudadano.
Según Petro, un grupo de alcaldes y aspirantes presidenciales habría participado en una reunión virtual con un representante que afirmó hablar en nombre del Gobierno de Estados Unidos.
En ese espacio, relató, se planteó la posibilidad de acceder a fondos del Banco Interamericano de Desarrollo con el fin de irrigar créditos que luego terminarían usados para comprar favores electorales en barrios populares.
El jefe de Estado sostuvo que esa modalidad configuraría un esquema de “voto endeudado”, donde los beneficiarios asumirían obligaciones financieras a cambio de apoyos políticos.
El presidente indicó que convocó de inmediato a una reunión con el delegado colombiano ante el organismo internacional para exigir explicaciones sobre lo que considera una intromisión prohibida por la Constitución.
Recordó que la normativa colombiana impide que gobiernos extranjeros, empresas o individuos foráneos financien actividades políticas, independientemente del mecanismo utilizado.
Petro señaló que la Policía Nacional tendrá la instrucción de priorizar la captura de cualquier persona que participe en compra de votos durante el periodo previo a los comicios. Indicó que la directriz busca garantizar un sufragio libre y evitar que recursos no autorizados influyan en la jornada.
En su intervención, el mandatario afirmó que los créditos foráneos no pueden destinarse a manipular la voluntad popular y que las instituciones financieras del Gobierno Nacional deben orientar sus líneas de financiación hacia la población más vulnerable.






