El presidente Gustavo Petro respondió a las críticas de sectores de izquierda que cuestionaron el bombardeo del 10 de noviembre en Guaviare, donde murieron 19 personas, incluidos seis menores de edad.
En un extenso mensaje publicado en su cuenta de X, el mandatario defendió la legalidad de la operación y rechazó lo que calificó como “críticas infundadas”.
El jefe de Estado negó haber violado el principio de distinción establecido en el Derecho Internacional Humanitario, argumentando que las condiciones del terreno impedían esa posibilidad. “En la selva adentro donde se produjo el bombardeo era imposible romperlo: no había civiles en la zona”, afirmó.
Petro también rechazó las comparaciones entre esta operación militar y otros bombardeos cuestionados internacionalmente.
“Es desobligante que comparen los bombardeos a Gaza, al remanso en Putumayo y a los lancheros en el Caribe, en esos sitios han bombardeado solo civiles desarmados”, señaló, añadiendo que el ataque en Guaviare se dirigió contra “columnas de Mordisco, armadas y en plena ofensiva”.
El presidente explicó que las columnas atacadas estaban compuestas únicamente por combatientes y que desconocía la presencia de menores de edad. “En las columnas de Mordisco solo tenían combatientes, y no sabíamos de la presencia de menores”, precisó.
Respecto al trato de menores combatientes, Petro recordó que el DIH establece un tratamiento preferencial cuando caen prisioneros. “Hemos cumplido con el DIH”, aseguró, al tiempo que defendió su postura sobre el uso de bombardeos contra grupos que reclutan niños.
El mandatario reiteró su condición de comandante supremo de las Fuerzas Militares y su responsabilidad en decisiones de guerra. “También soy comandante y sé de la guerra y tomo decisiones de guerra”, concluyó, defendiendo que sus acciones buscan proteger más vidas de las que se ponen en riesgo.





