La crisis del sistema de salud en Córdoba se mantiene en un punto crítico. El gobernador Erasmo Zuleta advirtió que la situación se ha convertido en un “drama humano” que ya se traduce en muertes evitables, debido a la disminución de camas UCI, cancelación de cirugías, escasez de medicamentos y retrasos en la asignación de citas médicas.
“Los cordobeses no pueden morir esperando atención”, manifestó Zuleta en un pronunciamiento publicado en la red social X, donde exigió a la Superintendencia Nacional de Salud que obligue a las EPS a cumplir con sus compromisos y girar recursos a las instituciones prestadoras de servicios.
De acuerdo con el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias, en Córdoba hay 243 remisiones médicas represadas, 129 de ellas pertenecientes a la Nueva EPS, entidad que concentra el 55 % de la deuda en el departamento. La Personería de Montería también denunció recientemente retrasos en la remisión de pacientes por la suspensión de servicios, lo que ya se ha reflejado en fallecimientos.
El gobernador subrayó que no se trata de simples trámites financieros, sino de la vida de miles de cordobeses que ven amenazado su derecho fundamental a la salud. “Necesitamos respuestas y soluciones, no más excusas. La salud en Córdoba no puede esperar más”, puntualizó.
El llamado del mandatario busca presionar acciones inmediatas, en momentos en que el sistema hospitalario enfrenta riesgo de colapso técnico, afectando tanto a clínicas privadas como a hospitales públicos.





