Lina María Garrido descarta conciliación con Armando Benedetti en la Corte Suprema

La congresista reafirmó sus señalamientos y cuestionó el papel del ministro del Interior.
12 meses atrás
Foto | La Razón

La congresista Lina María Garrido aseguró ante la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia que no habrá conciliación en el proceso que el ministro del Interior, Armando Benedetti, interpuso contra ella y otras seis congresistas por injuria y calumnia.

La decisión se conoció durante la diligencia en la que Benedetti buscaba un acuerdo tras las acusaciones en su contra.

El caso se originó luego de que Garrido señalara públicamente al ministro de ser “drogadicto” y “agresor de mujeres”, expresiones que derivaron en la denuncia formal.

No obstante, la congresista insistió en que sus declaraciones hacen parte del control político al Gobierno y que, por lo tanto, no se retractará. “El ánimo no es conciliar, al contrario, suscribimos todas y cada una de las palabras que en su momento se dieron”, enfatizó.

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Durante la diligencia, Garrido cuestionó el uso del tiempo institucional en este proceso, al asegurar que el país enfrenta problemáticas de mayor urgencia que deberían ocupar la atención del ministro del Interior. Además, la congresista reiteró que sus intervenciones se enmarcan dentro del derecho a la libre expresión y al ejercicio de oposición política.

Garrido también aludió al episodio ocurrido en Madrid en junio de 2024, cuando la esposa de Benedetti lo denunció ante la Policía española por presunta violencia de género, tras un altercado en el que, según el reporte oficial, él habría amenazado con un cuchillo y dañado parte de sus pertenencias.

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Aunque el entonces embajador invocó su inmunidad diplomática y no fue detenido, el caso generó repercusión internacional y motivó nuevas denuncias en Colombia. Para la congresista, este antecedente sigue sin aclararse plenamente ante la opinión pública.

Con esta postura, el caso seguirá su curso en la Corte Suprema de Justicia, donde se determinará si los señalamientos de Garrido y las demás congresistas configuran delitos de injuria y calumnia, o si se mantienen como parte del debate político propio de la función legislativa.