La genética musical ha hablado. Milan y Sasha, los hijos de la superestrella colombiana Shakira, protagonizaron anoche el momento más conmovedor de la gala benéfica Let It Beat al presentar por primera vez sus propias creaciones musicales, dejando a su madre visiblemente emocionada entre el público.
El evento, que contó con el respaldo de Sony Music Latin, se convirtió en el escenario perfecto para que los hermanos Piqué-Mebarak, de 12 y 10 años respectivamente, mostraran al mundo que el talento artístico corre por sus venas. Fue precisamente el pequeño Sasha quien causó sensación al interpretar “The One”, demostrando una madurez vocal que sorprendió a los asistentes.
La velada, celebrada en el corazón de Miami el pasado 8 de mayo, formó parte de la iniciativa Next Generation of Artists, un programa que busca impulsar las carreras de jóvenes talentos entre 10 y 20 años. Los hermanos contribuyeron al álbum debut “All For You”, proyecto colaborativo que promete revolucionar la escena musical juvenil.
Milan no se quedó atrás y cautivó al público desde la batería, acompañando a su hermano menor en “The One”. Posteriormente, el primogénito de Shakira tomó el micrófono para interpretar “It’s All For You” junto a otros artistas emergentes, demostrando su versatilidad musical.
La cantante colombiana, quien realizó una pausa en su gira mundial para presenciar este momento histórico, no pudo ocultar su emoción. A través de sus redes sociales, expresó: “Muy feliz de compartirles el proyecto musical de Milan y Sasha. ‘The One’ con Sasha cantando y Milan en la batería, y ‘It’s All For You’ con Milan cantando junto a otros jóvenes talentos”.
El videoclip de “The One” verá la luz este domingo 11 de mayo, prometiendo convertirse en uno de los lanzamientos más esperados del año. Esta incursión musical representa un paso natural para los hermanos, quienes ya habían cautivado al público mundial al participar junto a su madre en “Acróstico”, tema incluido en el álbum “Las Mujeres Ya No Lloran”.
La gala Let It Beat trasciende lo meramente musical, posicionándose como una plataforma de transformación social que utiliza el arte como vehículo de cambio. En este contexto, Milan y Sasha Piqué-Mebarak han dado el primer paso de lo que augura ser una prometedora carrera en la industria del entretenimiento, demostrando que el legado artístico de su madre continúa floreciendo en la nueva generación.






