El gobierno brasileño bloqueó la entrada de Venezuela al grupo BRICS debido a un “quiebre de confianza” con el régimen de Nicolás Maduro, según reveló Celso Amorim, asesor especial de la presidencia de Brasil, durante una entrevista con O Globo.
El incidente se originó cuando el régimen venezolano incumplió la promesa de entregar las actas del Consejo Nacional Electoral que supuestamente confirmaban la reelección de Maduro.
“Nosotros actuamos de buena fe, pero con Venezuela se rompió la confianza”, explicó Amorim, quien había viajado a Caracas como enviado del presidente Lula da Silva.
Durante la cumbre celebrada en Kazan, Rusia, el bloque aprobó la incorporación de 13 nuevos socios, incluyendo Turquía, Indonesia, Bielorrusia y Cuba, pero Venezuela quedó excluida a pesar del respaldo de Rusia y China. El revés diplomático para Maduro se evidenció cuando ni siquiera fue autorizado a participar en la foto oficial del evento.
La decisión ha tensado las relaciones entre ambos países. Según fuentes gubernamentales citadas por O Globo, Brasil dejará de reconocer a Maduro como jefe de Estado a partir del 10 de enero, cuando se inaugure el nuevo mandato presidencial en Venezuela.
En respuesta, la cancillería venezolana calificó el veto como un “gesto hostil” y una “agresión”, acusando a Brasil de reproducir “el odio, la exclusión e intolerancia promovidos desde los centros de poder occidentales”.






