En medio del debate sobre la crisis energética que enfrenta Colombia, el senador Carlos Meisel lanzó una propuesta: involucrar a todos los actores del sector eléctrico en una “cuota de sacrificio” para abordar el problema de los altos costos de la energía.
“Nosotros le hemos hecho varias propuestas concretas al gobierno”, afirmó Meisel, destacando la necesidad de emitir resoluciones que incluyan a generadores, transmisores, distribuidores y comercializadores en un esfuerzo conjunto para mitigar la crisis.
La propuesta busca distribuir la carga de las soluciones entre todos los eslabones de la cadena energética, reconociendo que el problema es sistémico y requiere un enfoque integral.
Meisel argumenta que esta estrategia podría ser más efectiva que centrarse únicamente en las comercializadoras, cuyo margen de operación ya es limitado debido a los altos costos previos en la cadena de suministro.
“El precio del kilovatio cuando ya llega a la comercializadora ya va en un 75% del costo de nuestra factura”, explicó el senador, subrayando la complejidad de la estructura tarifaria actual.
Esta iniciativa surge como respuesta a la creciente preocupación por el impacto de los altos costos energéticos en la economía nacional y en el bolsillo de los colombianos. El llamado a una “cuota de sacrificio” colectiva plantea un desafío al statu quo del sector, instando a una colaboración sin precedentes entre entidades públicas y privadas.
La propuesta de Meisel abre un nuevo capítulo en el debate energético nacional, desafiando al gobierno y a los actores del sector a considerar medidas más equitativas y comprehensivas para enfrentar la crisis actual.





