El presidente Gustavo Petro negó enfáticamente las acusaciones de que su gobierno esté comprando votos de congresistas para aprobar reformas. En una declaración pública, el mandatario cuestionó la lógica de estas acusaciones, señalando la falta de avance en proyectos clave de su administración.
“Quizás porque no compramos congresistas es que no nos aprueban leyes”, afirmó Petro, destacando que la reforma pensional tardó más de dos años en ser aprobada. El presidente también mencionó el estancamiento de la reforma a la salud y la laboral como evidencia de que su gobierno no está influyendo indebidamente en los legisladores.
Petro criticó a quienes hacen estas acusaciones, sugiriendo que podrían estar proyectando sus propias prácticas. “El ladrón juzgando por su condición”, dijo, aludiendo a posibles conexiones entre algunos congresistas y empresas privadas del sector salud.
#Atención | Presidente Petro se defiende y niega que el Gobierno “compre congresistas” para aprobar reformas. “Quizás porque no compremos congresistas es que no nos aprueban leyes (…) si ocurrió, se van para la cárcel”, dijo el mandatario pic.twitter.com/RIwpcbqkl9
— La FM (@lafm) July 18, 2024
El mandatario se refirió específicamente a la Comisión Interparlamentaria de Crédito, aclarando que esta no aprueba leyes, sino autorizaciones para endeudamiento. Explicó que estas autorizaciones son necesarias para manejar la deuda heredada del gobierno anterior y evitar un colapso económico.
Petro defendió la gestión económica de su gobierno, citando tasas de crecimiento positivas en los últimos dos meses: 5,5% y 2,4%. Reiteró su integridad personal, asegurando que no se ha apropiado indebidamente de fondos públicos durante su presidencia ni en su anterior cargo como alcalde de Bogotá.
El presidente concluyó con un desafío directo: “Ojalá que no haya parlamentarios que hayan recibido cupos indicativos, y ojalá que eso no haya ocurrido en mi gobierno. Y si ocurrió, se van para la cárcel”.






