Investigadores de la Universidad de Córdoba confirmaron el alto potencial de una sustancia extraída de la planta Yaya o Carguero para inhibir el crecimiento de hongos y bacterias intrahospitalarias, que actualmente muestran creciente resistencia a los tratamientos convencionales.
Se trata del compuesto Isoespintanol, el cual fue aislado a partir de las hojas del arbusto Oxandra Xylopioides, muy común en las regiones tropicales de Colombia.
La autora del descubrimiento, la profesora Orfa Inés Contreras, probó en laboratorio la capacidad fungicida de este componente vegetal sobre microorganismos aislados de pacientes hospitalizados.
Los ensayos confirmaron su efectividad para detener patógenos e impedir la formación de biopelículas asociadas a cuadros graves de infección que suelen ser mortal en entornos clínicos.
El director de la investigación, Gilmar Santafé, resaltó que este hallazgo pone a la biodiversidad colombiana como una fuente prometedora de nuevos agentes antimicrobianos para contrarrestar la peligrosa tendencia actual de farmacorresistencia.
El descubrimiento también resulta oportuno dada la dificultad creciente que enfrenta la medicina moderna para erradicar bacterias y hongos multirresistentes causantes de enfermedades intrahospitalarias potencialmente mortales.
La sustancia natural analizada demuestra un alto potencial para resolver esa limitación, si bien aún resta un largo camino de validaciones para llevar esta alternativa terapéutica desde el laboratorio hasta las aplicaciones clínicas.
Los investigadores unicordobeses confían en impulsar próximamente ensayos in vitro e in vivo para confirmar la efectividad antibacteriana y antifúngica de este compuesto vegetal, antes de plantear futuras pruebas farmacológicas en humanos.
El hallazgo se consolidó tras más de 20 años de estudios del grupo de Productos Naturales de Unicórdoba sobre flores, plantas y arbustos de la biodiversidad regional en busca de nuevas fuentes de fármacos para enfermedades infecciosas y parasitarias.







